Así ve tu paciente

Entender lo que ve el paciente cambia cómo lo cuidamos: cómo lo guiamos por el pasillo, dónde le dejamos el timbre y cómo le explicamos el alta. Elige una condición y mueve el control de severidad.

Simulación aproximada con fines educativos. No sirve para diagnosticar.

Cocina de una casa chilena de día: mesa con mantel a cuadros, una taza de té, un diario, un calendario de pared y, por la ventana, una calle con un bus.

Catarata

El cristalino opaco nubla y amarillea la imagen, apaga los colores y hace que la luz encandile. En la sala y al alta: buena iluminación sin reflejos, indicaciones con letra grande y recordarle que tras la cirugía la visión mejora de a poco.

Glaucoma

Se pierde primero la visión de los lados y el centro queda nítido por mucho tiempo, por eso el paciente suele no notarlo. Tiene más riesgo de caídas y de chocar con objetos: acércate de frente y deja los pasillos despejados.

DMAE

En la degeneración macular asociada a la edad se pierde la visión central: cuesta leer y reconocer caras, pero la visión de los lados se conserva. Háblale de frente, preséntate por tu nombre y usa letra grande.

Retinopatía diabética

Aparecen manchas oscuras y zonas borrosas repartidas por el campo visual. Comprueba que pueda leer sus indicaciones y su glucómetro, y recuérdale que el control de la diabetes también cuida sus ojos.

¿Quieres entender la presión del ojo? Mira el grifo y el desagüe.

Material educativo; no reemplaza la indicación médica.